El pilates es una de las disciplinas de movimiento que más ha crecido en los últimos años, y se entiende bien por qué: trabaja el cuerpo de forma global, mejora la postura, fortalece el core y reduce el estrés, todo sin impacto articular. Además puedes practicarlo en casa, sin estudio ni equipamiento caro.
Si nunca has hecho pilates o llevas tiempo queriendo probarlo, esta guía te explica cómo empezar desde cero, qué necesitas y cuáles son los primeros ejercicios que debes conocer.
Qué es el pilates y por qué practicarlo en casa
El pilates es un método de entrenamiento creado por Joseph Pilates a principios del siglo XX. Se basa en el control consciente del movimiento, la respiración y la activación del centro del cuerpo, el llamado core o powerhouse. A diferencia de otros entrenamientos, lo que cuenta aquí es la calidad de cada movimiento por encima del número de repeticiones.
Practicarlo en casa tiene ventajas claras:
- No necesitas desplazarte ni pagar cuota de gimnasio.
- Puedes adaptarlo a tu horario y ritmo sin depender de ningún horario fijo.
- El material básico es mínimo y asequible.
- Es adecuado para todos los niveles, incluidos principiantes y personas con poca actividad física.
Qué necesitas para empezar
La gran ventaja del pilates de suelo (mat pilates) es que no requiere máquinas. Con muy poco puedes empezar hoy mismo.
La esterilla: el único imprescindible
Una buena esterilla de pilates es algo más gruesa que una de yoga estándar, entre 8 y 15 mm, para amortiguar la columna en los ejercicios de suelo. Busca una que no resbale y que sea fácil de limpiar. Si quieres ver opciones concretas con buenas valoraciones, en Amazon.es hay una amplia selección a precios razonables: ver esterillas de pilates en Amazon.es.
Ropa cómoda y espacio libre
No hace falta ropa técnica específica. Basta con que puedas moverte con libertad y que no lleves calcetines que resbalen. Con un espacio de unos dos metros de largo por uno de ancho vas sobrado.
Complementos opcionales para cuando avances
Cuando lleves unas semanas practicando, puede ser útil añadir:
- Un aro de pilates (magic circle) para trabajar los aductores y el core con más intensidad.
- Una banda elástica para ejercicios de piernas y brazos.
- Un pequeño cojín o toalla enrollada si tu columna necesita apoyo extra al principio.
Primeros ejercicios de pilates para principiantes
Estos son los ejercicios fundamentales del pilates de suelo que conviene aprender antes de pasar a secuencias más complejas. Hazlos despacio, con control y atención a la respiración.
Puente de cadera (Bridge)
Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Activa el abdomen, presiona los pies y eleva la cadera hasta formar una línea recta desde los hombros hasta las rodillas. Mantén tres segundos y baja vértebra a vértebra. Repite diez veces. Trabaja glúteos, isquiotibiales y los estabilizadores de la columna.
Las cien (The Hundred)
Tumbada boca arriba, eleva las piernas a 45 grados y despega los hombros del suelo. Extiende los brazos paralelos al suelo y muévelos arriba y abajo de forma controlada hasta contar 100 pulsaciones, inhalando cinco tiempos y exhalando otros cinco. Es el ejercicio más representativo del pilates y activa el core desde el primer segundo. Si te cuesta mantener las piernas elevadas, empieza con las rodillas flexionadas a 90 grados.
Enrollamiento (Roll-up)
Túmbate boca arriba con las piernas estiradas y los brazos extendidos sobre la cabeza. Inhala y, al exhalar, lleva los brazos hacia arriba y despega la columna del suelo vértebra a vértebra hasta quedar sentada. Vuelve al suelo del mismo modo. Trabaja la flexión de columna y el control abdominal.
Estiramiento de pierna única (Single Leg Stretch)
Túmbate boca arriba y lleva una rodilla al pecho mientras la otra pierna se extiende a 45 grados. Mantén los hombros despegados del suelo y la cabeza en posición neutra, y alterna las piernas de forma controlada. Trabaja el core y la coordinación a la vez.
Tabla (Plank)
Apoya los antebrazos y las puntas de los pies, con el cuerpo formando una línea recta de cabeza a talones. Activa el abdomen y vigila no dejar caer la cadera ni subir el trasero. Mantén 20-30 segundos al principio y ve aumentando el tiempo poco a poco. La tabla es la base de la estabilidad en el pilates.
Cómo estructurar tu primera rutina en casa
Una sesión básica de pilates para principiantes puede durar entre 20 y 30 minutos. Una estructura sencilla:
- Calentamiento (5 min): respiración consciente, movilidad de cadera y rodillas en el suelo.
- Bloque principal (15-20 min): los ejercicios anteriores, 2-3 series de cada uno.
- Relajación (5 min): postura del niño, estiramiento de columna, respiración abdominal.
Practica tres días a la semana al principio y deja al menos un día de recuperación entre sesiones. En pocas semanas notarás el cambio en la postura y en la fuerza del centro del cuerpo.
Consejos para no abandonar en los primeros días
Lo que suele fallar no es el esfuerzo físico, sino la regularidad. Estos ajustes te ayudarán a mantener el hábito:
- Pon la esterilla siempre en el mismo sitio y no la guardes: verla te recuerda que tienes una cita.
- Empieza con 15 minutos si 30 te parece demasiado. La constancia importa más que la duración.
- Sigue un vídeo guiado en YouTube los primeros meses para no tener que pensar en los ejercicios.
- Regístralo en un diario o app: ver el progreso motiva más de lo que parece.
- No compares tu flexibilidad con la de nadie: el pilates es una práctica personal y progresiva.





