¿Por qué cae más el cabello en primavera?
Cada año, con la llegada de la primavera, muchas personas notan que el cepillo acumula más pelo de lo habitual y que la ducha deja más hebras de las esperadas. La explicación es fisiológica, porque el cabello sigue ciclos de crecimiento influidos, entre otros factores, por los cambios hormonales y de luz que trae el cambio de estación.
El folículo piloso pasa por tres fases: crecimiento (anágena), transición (catágena) y reposo (telógena). Al terminar la fase de reposo, el cabello cae de forma natural para dar paso a uno nuevo. En primavera y otoño estos ciclos se sincronizan en un mayor número de folículos a la vez, lo que provoca una caída más visible aunque normalmente temporal.
¿Cuánto es normal y cuándo conviene prestar atención?
Perder entre 50 y 100 cabellos al día se considera normal. En época de caída estacional esa cifra puede aumentar puntualmente sin que indique ningún problema de salud. Lo que importa es la duración, así que si la caída se prolonga más de dos o tres meses, si se notan zonas con menor densidad o si el cabello nuevo no vuelve a crecer con normalidad, conviene consultar a un especialista.
También influyen otros factores que conviene revisar: el nivel de estrés, la alimentación, los cambios recientes en la medicación o el estado de salud general. En primavera, el organismo puede acusar además el cansancio acumulado del invierno, lo que se nota en la vitalidad capilar.
Hábitos de cuidado capilar durante el cambio de estación
Alimentación y nutrición para el cabello
El cabello necesita una base nutricional sólida para crecer y mantenerse sano. En primavera vale la pena prestar atención a la ingesta de proteínas, hierro, zinc y vitaminas del grupo B, sobre todo la biotina. Entre los alimentos que favorecen la salud capilar están los huevos, las legumbres, los frutos secos, las espinacas y el pescado azul.
Mantener una buena hidratación también cuenta. No beber suficiente agua a lo largo del día puede afectar a la calidad del cuero cabelludo y a la vitalidad general del cabello.
Masajes capilares y estimulación del cuero cabelludo
El masaje capilar es de los hábitos más sencillos y efectivos para estimular la circulación en el cuero cabelludo y favorecer el riego de los folículos. Dedicar entre tres y cinco minutos al día a masajear suavemente la cabeza con las yemas de los dedos o con un cepillo específico se acaba notando.
Un cepillo de masaje para el cuero cabelludo, con púas de silicona flexibles, facilita la estimulación sin causar tensión ni rotura, y se puede usar en seco o durante el lavado con champú. Un recurso práctico para esto es un cepillo de masaje capilar disponible en Amazon.es, que permite aplicar presión uniforme y llegar bien a toda la cabeza.
Cómo lavar y tratar el cabello en esta época
En primavera conviene revisar los productos que se usan habitualmente. Un champú suave, sin sulfatos agresivos, limpia el cuero cabelludo sin irritarlo ni resecarlo. Si usas champú anticaída, conviene que esté formulado para uso regular y no solo como tratamiento puntual.
Aplicar una mascarilla capilar una vez a la semana refuerza la fibra y reduce la rotura, que a veces se confunde con caída real. Se aplica desde las puntas hacia el centro, evitando el cuero cabelludo si es graso, y se deja actuar entre cinco y diez minutos antes de aclarar.
Cuida también el entorno de tu cabello
Más allá de los productos, hay pequeños gestos cotidianos que protegen el cabello y reducen la caída evitable. Evitar recogidos demasiado tensos, no cepillar el cabello mojado con brusquedad, usar el secador a temperatura media o baja y proteger el pelo del sol directo durante los días de más luz son hábitos fáciles de incorporar y con un efecto real a largo plazo.
Secar el cabello con una toalla de microfibra en lugar de frotar con una toalla de algodón gruesa también reduce la fricción y la rotura innecesaria.





